
De esa manera la vida se me haría más fácil, porque no estaría pensando en alguien que no piensa en mi. Porque no había pasado en tan poco tiempo por tantos estados de ánimo como pasé. Primero la indiferencia, luego curiosidad, dando paso a la ilusión y al cariño, que terminaron por hacerme sentir vergüenza cuando te llamé y a la misma vez ilusión por el contacto. Alegría cuando hablamos, desesperación con el paso de los días y un poco enfadado por seguir quedándome esperando frente al ordenador.
Y encima no me enfado contigo, me enfado conmigo por seguir esperando allí sentado después de una semana. Porque tú lo único que haces es seguir con tu vida, y si antes apenas entrabas en internet, ahora no va a ser menos. El problema es mío, no tuyo.

1 comentario:
estas mal ala mierda vamos al prostib.. jaja
Publicar un comentario